El proceso, sin adornos

De la devolución de Amazon a la estantería

Entre que alguien devuelve un paquete y ese mismo producto acaba en manos de otra persona hay bastante trabajo. Esto es lo que hacemos, paso a paso, y qué significa exactamente cada estado que verás en nuestros anuncios.

Qué es un producto devuelto y qué es reacondicionado

Cuando alguien compra algo por internet y lo devuelve, ese producto ya no se puede vender como nuevo, aunque no lo haya usado nadie. La caja está abierta, el precinto roto o simplemente no se puede volver a garantizar que esté intacto. Ahí empieza el problema: es mercancía perfectamente útil que se queda fuera del circuito normal.

Lo mismo pasa con las liquidaciones: excedentes de temporada, cambios de modelo, embalajes dañados en el transporte, artículos que dejan de catalogarse. Nada de eso está roto. Simplemente no encaja en una estantería de producto nuevo.

Somos una tienda de segunda mano, con una particularidad: muchos de los artículos que pasan por aquí se devolvieron sin llegar a usarse, o casi. Lo que hacemos es recuperarlos, comprobar en qué estado están de verdad y volver a ponerlos en circulación a un precio que tiene sentido: pagas por el producto, no por estrenar la caja.

Y «reacondicionado», en nuestro caso, significa exactamente esto: antes de que un artículo salga por la puerta lo abrimos, comprobamos que esté completo, lo probamos, le ponemos su estado y lo vendemos con un año de garantía. Lo que no significa es que venga reparado ni devuelto a estado de fábrica, ni que llegue precintado: si algo no está bien, lo decimos y baja de precio, o directamente no se vende.

Paso a paso

Qué le pasa a un producto desde que llega

Todo ocurre en nuestra propia nave, con nuestro equipo. Nada se revende a ciegas tal y como viene.

  1. Compramos lotes completos

    Adquirimos palés y camiones de devoluciones y liquidaciones. Vienen mezclados y sin escoger: en un mismo lote puede haber un robot aspirador, una cafetera y una caja de auriculares. Lo que hay dentro no se sabe del todo hasta que se abre.

  2. Los recibimos y los damos de alta uno a uno

    Al llegar, cada artículo se descarga, se identifica y se registra por separado con su propio código. Desde ese momento sabemos exactamente qué es, dónde está y por qué manos ha pasado dentro del almacén.

  3. Lo reacondicionamos

    Se abre, se comprueba que estén todas las piezas y accesorios, y se enciende o se prueba lo que se puede probar. Esto se hace cuando el artículo se vende o alguien pregunta por él, no con el palé entero por adelantado: probar miles de artículos a ciegas no es posible, y preferimos decirlo. Aquí es donde aparece la verdad: si está sin estrenar, si le falta el cargador, si tiene un arañazo o si directamente no funciona.

  4. Le ponemos un estado

    El artículo se clasifica. No es una etiqueta comercial: es la que determina si se vende a precio completo, con descuento o solo como repuesto. Un artículo entra en el catálogo como Perfecto y, si al abrirlo aparece algo, cambia de estado y de precio antes de llegar a ti. Los tres estados están explicados justo aquí abajo.

  5. Lo fotografiamos y le escribimos la ficha

    La ficha lleva la foto del producto —la de catálogo, y la del artículo real cuando la tenemos— y una descripción con lo que necesitas saber: qué es, qué incluye y —si tiene algún defecto— cuál es y dónde está. Si algo no se puede comprobar, lo decimos en vez de dar por hecho.

  6. Le ponemos precio y lo publicamos

    El precio se fija mirando a cuánto está ese mismo producto en el mercado y descontando el estado en el que está el nuestro. Después se publica en nuestra tienda online y llega a la tienda física de Alfafar.

Clasificación

Qué significa cada estado

Son tres, y cada uno determina el precio y lo que puedes esperar del producto.

Perfecto

Sin defectos. Está completo y funciona como debe: en la práctica, un producto que se comporta como uno nuevo. Lo que no garantizamos es el embalaje: la caja llega abierta y muchas veces no llega. Se vende a su precio, sin descuento por estado.

Con tara

Tiene un defecto menor y está escrito: un golpe, un arañazo, la caja rota, le falta un accesorio. Funciona, pero no está impecable, y por eso baja de precio. Lo que sea, lo pone en el anuncio.

Para piezas

No funciona o no se puede dejar en condiciones, pero sirve como fuente de repuestos. Se vende indicándolo claramente y a precio de repuesto. No lo compres esperando que funcione.

¿Y lo que no encaja en ninguno de los tres? Si un artículo no funciona ni sirve como repuesto, no se pone a la venta: se retira. Preferimos no publicarlo antes que colocárselo a alguien.

Por si acaso

Lo que no hacemos

No vendemos como nuevo lo que no lo es

Si un producto está sin usar, lo decimos. Si tiene un defecto, también. Un anuncio que oculta el estado real solo sirve para acabar en una devolución.

No somos distribuidor oficial de ninguna marca

Las marcas que aparecen en nuestros productos pertenecen a sus propietarios. Nosotros revendemos producto genuino que ya se puso en el mercado; no estamos afiliados a ellas.

No entregamos nada que no hayamos abierto

Damos de alta los artículos uno a uno, pero no probamos miles por adelantado: sería mentir decir lo contrario. Lo que sí hacemos siempre es abrirlo y probarlo antes de entregártelo, aunque el lote venga etiquetado como «nuevo».

No te dejamos solo después de la compra

Todo va con un año de garantía legal y cada incidencia la revisa una persona, caso por caso.